Torpe madrugada,
llegas tarde, confusa y enfermiza.
como un susurro melancólico,
en una profunda noche,
sumido en un apacible sueño.
Real, y fugaz como una estrella,
que llega, deslumbra con sus formas,
y sin dar ni siquiera una despedida,
desaparece...
y me olvidará.
Torpe madrugada,
triste despertar,
triste el pensar,
que en la infinidad de la palabra nunca,
no te volveré a ver.
Destino,
me tienes hastiado,
placeres, sonrisas, alegrías a mi alrededor,
todo es hermoso.
Pero dentro, un vacío abstracto,
un tu no estás que me jode y duele,
putadas sangrando en mi interior.
Mujer perfecta eras,
y en mi imaginación serás,
todo el tiempo necesario hasta que consiga olvidar,
algo que por no acabar,
apenas empezó.
Y aquí te esperan los esbozos de un poeta,
enamorado, insatisfecho, pero vivo.
FKDC. Cáceres, Diciembre de 2002
No hay comentarios:
Publicar un comentario