Enajenado
Tus ojos sinceros,
mi mirada perdida.
Tus ganas de todo,
mi pasividad crecida.
Tu orgullo triunfante,
el mío vencido.
Tu imagen en mis sueños,
mi imagen en mi espejo.
El alcohol en mis venas,
la tinta en mis manos,
mi odio hacia todo,
nada cercano.
Podrán mis lagrimas atravesar mares,
podrán mis ojos aguantar la luz,
podrá mi cuerpo soportar el trabajo,
pero lo que no se es si mi corazón,
entre tanto cazador,
seguirá tranquilo,
y sólo tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario